Qué ve una cámara termográfica en humedades que el ojo no puede detectar
Hay humedades que se anuncian solas. Una mancha amarillenta que sube desde el rodapié, pintura abombada, yeso que se deshace al tocarlo. Esas suelen llegar tarde, cuando el problema ya ha tenido tiempo de dañar acabados, carpinterías o incluso generar una inspección de moho más compleja de lo previsto. Lo difícil, y también lo más costoso para el propietario, son las humedades que todavía no se ven. Ahí es donde la termografía infrarroja aporta un valor real. Quien